Como dar una Clase de Yoga para Principiantes

Instruir la primera clase de yoga puede resultar intimidante. Mantener altas las expectativas hace que hasta el yogui más preparado se sienta cargado de estrés. Aunque esos sentimientos son completamente comprensibles, conoce algunos consejos para relajarte y aprende cómo dar una clase de yoga sin ser un mar de nervios.

cómo dar una clase de yoga

Dicen que la práctica hace al maestro, y que la grandeza en cualquier habilidad viene después de muchas horas de ensayo. Se requieren grandes habilidades para desglosar paso a paso la jerga del yoga, responder preguntas y ofrecer variaciones óptimas a estudiantes con variedad de:

  • Habilidades y limitaciones
  • Tipos de cuerpo
  • Intereses y razones para asistir
  • Niveles de condición física

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Para nadie es un secreto que el yoga terapéutico es una fuerza increíblemente sanadora en la vida de quienes lo practican con frecuencia. Tener la habilidad para compartirlo es considerado un regalo, al colaborar en el proceso de curación y empoderamiento de los demás.

Cómo dar una clase de yoga para principiantes

Como maestro de principiantes, se tiene el privilegio de presentar a los semejantes una práctica que tiene el potencial de ser curativa y transformadora que ofrece la oportunidad de aprender cosas maravillosas en el proceso.

Las clases de yoga para principiantes pueden ser algunas de las más difíciles de enseñar. Aunque también son de las más divertidas y gratificantes. Conoce algunos consejos para disfrutar de la preparación y enseñanza de tu primera sesión.

  • Mantener un lenguaje simple: si bien es importante establecer las bases para una alineación segura y saludable, no es necesario cargar con señales y lenguaje especializado a los nuevos estudiantes.
  • Hacer transiciones simples y accesibles: en sí, las transiciones son complicadas. De hecho, pueden ser frustrantes para muchos estudiantes. Para crear confianza y evitar molestias innecesarias, mantén las transiciones simples.
  • Mantener buena actitud y explicar: evita asumir que los estudiantes sabrán automáticamente qué significa cada jerga. Procura utilizar terminología no-yogui, y cuando se presente algún vocabulario nuevo defínelo al igual que los nombres de la asana yoga en sánscrito, explícalos.
  • Enseñar a todo el que se encuentre en la sala: un principiante es alguien nuevo. Como cualquier otro estudiante, se encuentra en diversas condiciones físicas con habilidades y limitaciones que dejan claro no hay una manera única de enseñar.
  • Practica la amabilidad cuando corrijas: esto realmente aplica a todos, principiantes o no. Sin embargo, es especialmente importante para los más nuevos. Utiliza un lenguaje neutro, absteniéndose de términos como incorrecto. Y evita los tonos críticos al ofrecer correcciones o sugerencias.
  • Dejar espacio para las preguntas: cuando se empieza a aprender una nueva habilidad, es natural tener preguntas. Hazles saber que son bienvenidas antes, durante o después de la práctica.

Recuerda que al ser maestro, cada clase que se ofrece está ligada a la oportunidad de hacer nuevos descubrimientos sobre el yoga, los estudiantes y sobre sí mismo.

Etapa 1: Orientación

Como profesor, cuanto más se pueda aprender acerca de la adaptación de los tipos de yoga y posturas para diferentes cuerpos, más se podrá ofrecer a todos los que acuden a clases una experiencia de empoderamiento.

práctica

Antes de iniciar es importante que se cumplan algunos parámetros:

  • Conseguir que los estudiantes se instalen.
  • Asegurarse que el espaciamiento es correcto para la seguridad y comodidad.
  • Obtener la mente y conciencia en el aquí y ahora.
  • Presentar una meditación silenciosa.
  • Dar una breve descripción del estilo a realizar, estructura de la sesión y el conjunto planificado.
  • Ofrecer instrucciones de práctica importantes a los novatos.

Después de unas cuantas respiraciones largas y profundas, es cuando se pueden dar las instrucciones para iniciar la meditación de la conciencia del aliento. En esta parte, dependiendo de la experiencia de los estudiantes presentes se recomienda variar las exigencias de la meditación.

Una vez que esto se realiza, todos se relajan y a través de la técnica de meditación utilizada se puede lograr que la mayoría del grupo esté consiente para comenzar.

Etapa 2: Calentamiento

Esta segunda fase cubre el calentamiento. Cuando está bien preparada contribuye mucho al hacer de la sesión una excelente experiencia para los estudiantes. Nunca se debe subestimar la importancia de esta etapa ni los beneficios que otorga.

yoga terapéutico

Un calentamiento bien planificado, no sólo ayudará a los principiantes a sacar el máximo provecho al realizar la postura de yoga, también se cubrirán muchas áreas que deben ser trabajadas a diario.

Otro factor a considerar es ayudarlos a sintonizar con su Yo Superior y la Mente Universal, para obtener inspiración, protección y orientación.

Es importante que se cubran los siguientes aspectos:

  • Sintonizar con la Mente Superior o Universal.
  • Potenciar la energía de los participantes.
  • Cubrir los estiramientos diarios.
  • Preparar el cuerpo para la última combinación de posturas.

Esta práctica no es sólo una ciencia física, es una ciencia espiritual que se trata de energías cósmicas. Es posible hacer oraciones silenciosas, o algún canto de mantras.

Más información sobre: Cómo empezar a hacer yoga

Etapa 3: Trabajo

Los participantes deben sentirse cómodos, estar bien calentados y tener la sensación de que están en manos de un Maestro experimentado. En esta fase es momento de hacer los ejercicios de yoga más intenso que constituyen el núcleo de la clase.

asana yoga

En este momento se combinan diversas posturas para lograr una amplia gama de propósitos. Donde se incluyan asanas que trabajen el sistema corporal, digestivo, la confianza, el control de condiciones como el insomnio y el aura.

Las claves en esta etapa incluyen:

  • Ofrecer un entrenamiento adecuado.
  • Asegurarse que están a salvo sin comprometer ningún músculo.
  • Ofrecer un período de relajación.
  • Realizar oraciones finales.

Las asanas vienen en todos los niveles de dificultad, por lo general una sesión tiene participantes con niveles variados de capacidad. Es por ello que se debe tener modificaciones para los ejercicios difíciles en mente.

Sin embargo, es probable que cuando se proponga realizar alguna postura de pie puedan ocurrir problemas con el equilibro que terminen desconcentrando por lo que es importante recordarles:

  • No ceder a las quejas constantes de la mente.
  • El valor de cada ejercicio y cómo está ayudando al cuerpo.
  • La maravillosa oportunidad espiritual que están teniendo.
  • Potenciar la asana y tratar de llegar un poco más lejos de lo que han ido antes.

Luego de todo esto, el período de relajación es una necesidad para maximizar los beneficios del trabajo realizado. Planifica el tiempo en consecuencia.

Después de la relajación es el momento ideal para algunas oraciones importantes. Por el futuro, por la sanación de alguien más. De igual manera, se ora por la paz y el amor en la Tierra así como por el amor en el corazón de todos.

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